El futsal colecciona brasileños en Kazajistán


Está claro: los brasileños están hechos de otra pasta en esto de dar patadas a un balón. Ya sea en fútbol o en futsal, la bandera de Brasil está ampliamente representada en todo el mundo.

La samba brasileña en el futsal kazajo

Actualmente, uno de los mejores clubes de fútbol sala cuenta con hasta 10 jugadores de origen brasileño, una cifra muy alta si tenemos en cuenta que una plantilla de futsal suele rondar las 15 fichas. Estamos hablando del Kairat Almaty (o AFC Kairat), club habitualente presente en cada Final Four de la UEFA Futsal Campions League.

Fuente fotográfica: ElConfidencial

A pesar de la infinidad de brasileños que han llegado al Kairat Almaty, uno destaca sobre el resto. Leonardo de Melo Vieira Leite, más conocido como Higuita, ha revolucionado el juego del club kazajo. Con el número 2 en la espalda, algo poco habitual para un portero, Higuita es un seguro bajo palos y un peligro en el ataque. Gracias a su dominio con los pies, no duda en sumarse al ataque para hacer que su equipo juegue en superioridad numérica, siempre y cuando se den las condiciones oportunas para ello.

La selección kazaja no destaca como los clubes

Fichar tantos brasileños debía tener algún problema. Sí, la samba brasileña da éxitos a nivel de clubes, pero el combinado nacional no parece ofrecer el mismo rendimiento. Lejos queda ya la errada final continental asiática disputada en Tailandia en el año 2000.

Actualmente, a pesar de contar con 8 jugadores del Kairat Almaty (entre ellos, 3 brasileños nacionalizados) y un entrenador brasileño, la selección de Kazajistán nunca ha llegado a una final desde que juega la Eurocopa. En la de 2016, disputada en Serbia, llegaron hasta semifinales, donde no pudieron superar a España (5-3). Los kazajos tuvieron que conformarse con ganar la final de consolación frente a los anfitriones (5-2), consiguiendo así la medalla de bronce.

Fuente fotográfica: LNFS

Por otro lado, solo han participado en dos campeonatos del mundo en 2000 y 2016, consiguiendo llegar hasta octavos de final en este último.

Habrá que esperar un poco más para ver el efecto brasileño en la selección nacional, pero es una llave como cualquier otra.