[EXCLUSIVA] Entrevista a Pepe Canalis, entrenador UEFA PRO desde los 18 años


Fuente fotográfica: Pepe Canalis

Pepe Canalis, nacido en un pequeño pueblo llamado Belver de Cinca (en la provincia de Huesca), es entrenador UEFA PRO desde los 18 años, y actualmente tiene una escuela de fútbol en Aragón (España), con la que financió otra en África. Un verdadero trotamundos del fútbol que nos cuenta un poco sobre su experiencia.

Disfrutad de la entrevista como nosotros hemos disfrutado publicándola.


Hola, Pepe. Lo primero de todo, queremos agradecerte haber aceptado esta entrevista exclusiva con Sacando de Banda, espacio dedicado a curiosidades de fútbol y futsal.

Hola a todos los lectores. Espero que disfrutéis de esta gran entrevista.

Para que nuestros lectores puedan conocerte rápidamente, ¿podrías hacernos un breve resumen de tu vida futbolística?

Todo empezó en un torneo de verano, cuando, en el paso de cadete a juvenil, mi ligamento cruzado y menisco se rompe en mil pedazos. Siempre había tenido claro qué quería estudiar y qué quería ser. Lo que nunca imaginé es que pudiera llegar tan lejos y a tantos sitios.

Como os decía, tras romperme el LCA y el menisco, tengo la gran suerte de que ese año se inicia, en la provincia de Huesca, el curso de entrenador nivel 1. Un amigo me lo comentó y, dado que ese año no podría jugar, ya tenía algo que hacer. Así que, curso a curso, encadeno estudios y títulos de entrenador y, en 3 años, estoy estudiando en Zaragoza un ciclo superior TAFAD, luego INEFC en Lleida tres años y un último curso en el INEFC de Barcelona. Y, a la vez que cursaba mi formación, fui entrenando en grandes clubs como Stadium Casablanca, Atl. Segre y RCDE de Barcelona.

Una vez finalizo mis estudios, me surge la oportunidad de ir a entrenar fuera y, una vez fuera, ya no hay ‘stop’ (risas): Hong Kong, Kuwait, Nueva Jersey, Shenzhen… así como muchas experiecias en campus internacionales por EEUU, Senegal y Nueva Zelanda. Actualmente, vivo en Terrassa (Barcelona), donde trabajo en un colegio y en el Terrassa FC como coordinador.

En relación a nuestra temática, ¿podrías contarnos alguna anécdota simpática que te haya pasado a lo largo de tu trayectoria en el fútbol?

La verdad es que anécdotas tengo miles, pero no sé si son simpáticas o no. Lo más bonito que me ha pasado en este mundo del fútbol es poder hacer mi propio campus en M’Bour (Senegal). Allí viven el fútbol como en ningún lado del mundo. Como historia graciosa, estaba yo sentado viendo cómo jugaban un partido en medio de la calle con dos piedras como portería y en esas que veo venir un coche y, tonto de mí, pensé “ahora pararán”. Pues bien, ni se paró ni se inmutaron, y encima, y aquí va la anécdota, que es increíble, siguieron jugando, abrieron balón a banda y, justo cuando el coche entró en el campo, aunque parezca increíble, centraron (pasando el balón por encima del coche) y “¡GOOOOOOOOOOOOOL!”. Os lo juro, fue gol. No pude evitar romper a llorar al verlos celebrar el gol, al igual que no puedo evitar emocionarme mientras lo recuerdo. SIMPLEMENTE ‘THIS IS AFRICA’.

Fuente fotográfica: Pepe Canalis

Conociste a Alberto Arteaga (entrenador de futsal) en Kuwait. ¿Cómo fue? ¿Qué hacías allí?

Para mí, Habibi. Pues así es. En Kuwait nos conocimos. Allí le enseñé a jugar al ping-pong. Él estaba en un club de fútbol sala y yo llegué para ser entrenador en la Escuela del FC Barcelona. Muchos españoles vivíamos por la misma zona y teníamos más o menos la misma edad, así que formamos un grupete de amigos muy majo. Pasamos buenos momentos en un país muy peculiar.

¿Tienes algún ritual o alguna manía antes de los partidos?

La verdad que no tengo muchas manías en estas cosas. A la hora de calentar, reparto petos y deben hacer las filas por colores, pero ya está. No tengo ninguna más.

Cada vez hay más jugadores y entrenadores que eligen el futsal antes que el fútbol 11. ¿Qué opinas del fútbol sala? ¿Qué crees que tiene para atraer a los jóvenes?

La verdad es que he de reconocer que no soy muy seguidor del fútbol sala, aunque, si tengo la ocasión de ver algún buen partido, pues lo veo. Creo que, para los más jóvenes, quizás pueda ser más atractivo de jugar (a mí me gusta más jugar al futsal que al fútbol), ya que puedes tocar muchas más veces el balón y correr mucho menos para hacer gol. No daría un motivo concreto de por qué elegir fútbol 11 o fútbol sala.

Cuando empezaste, ¿imaginaste que saldrías de España?

Si queréis que os diga la verdad, cuando todo empezó y me fui a vivir a Zaragoza con 18 años, pensaba que no saldría de allí y que, al acabar mis estudios, volvería a mi pueblo para intentar hacer una vida normal, pero nada de esto ha pasado y, con 32 años, puedo decir que, gracias al fútbol, he podido viajar por medio mundo. Ahora estoy empezando por el otro medi, aunque quizás de una manera diferente, ya que no me atrae la idea de vivir fuera, pero sí la de viajar en momentos puntuales a disfrutar y enseñar lo poco que sé sobre fútbol.

¿Cuál ha sido la temporada de fútbol que más has disfrutado en tu trayectoria?

Al llegar a Terrassa, un amigo me “engañó” y me fichó para dirigir el alevín A, que se encontraba en 1ª División (grupo 6). Aquí, en Cataluña, el fútbol base es tremendamente competitivo y, contra más te aproximas a la zona de Barcelona, más todavía. Ese año no ganamos un partido hasta el penúlitmo de la primera vuelta (jornada 14 de 15). Nos pasamos toda la primera vuelta en descenso. Esta temporada es la que más he disfrutado en mi vida: conseguimos formar una familia dentro y fuera del campo, todo el mundo creyó que nos salvaríamos y, finalmente, nos salvamos a falta de dos jornadas, gracias a una segunda vuelta espectacular. Esto fue la temporada 17-18, mi vuelta al futbol catalán y de verdad que fue realmente bonita.

En oposición a la pregunta anterior, ¿recuerdas algún partido en el que sufriste más de lo habitual? ¿Por qué?

Esta temporada, para este partido que he mencionado anteriormente tras el parón de navidad, nos tocaba visitar el campo del líder y yo estaba seguro de que el año iba a cambiar. Recuerdo la semana como si fuera ahora: volvimos de navidad con muchas ganas, habíamos empatado el último partido antes del parón (nuestro segundo punto en lo que llevábamos de campeonato) y realizado un buen torneo en navidad, así que tenía que ser el día del despegue. Y así fue: un bonito y frío día de invierno, nos fuimos a jugar al campo del Nastic de Manresa y, en un partido muy disputado, conseguimos traernos los 3 puntos ganando 2-3 con un final muy sufrido, en el que nos empataron a falta de cinco minutos y nosotros marcamos a dos del final. Un bonito recuerdo y, a partir de aquí, todo fue mucho más fácil y divertido.

Fuente fotográfica: Pepe Canalis

Tenemos entendido que ahora eres profesor de educación física. ¿Bombardeas a tus alumnos con fútbol o les haces descubrir otros deportes y disciplinas?

Como buen licendiado en INEFC, me gusta disfrutar de todos los deportes. Podríamos decir eso de “no soy bueno en ninguno, pero juego a todo” (risas). Pues eso, aunque sí es verdad que, para bien o para mal, el fútbol es monotema entre los alumnos y yo, ya que muchos juegan y te vienen a contar, y otros, pues, quieren saber…

Los lunes son más bonitos así, sabiendo que hay niños que te esperan para decirte que ganaron a no sé quién, que marcaron un golazo o que se regateó siete veces al árbitro (risas). La verdad es que me encanta poder hablar con ellos de fútbol.

Por último, ¿puedes mandar algún mensaje para nuestros lectores y aficionados del fútbol?

No soy quién para dar consejos a nadie, pero sí me gustaría decir que disfruten de la vida, que son dos días y uno ya pasó. Siempre se puede encontrar tiempo para todo y hacer todo, pero siempre con cabeza. Siempre digo que el fútbol me ha quitado muchas horas de vida (familia, amigos, viajes, fiestas…), pero no me arrepiento en absoluto de nada de lo que he vivido, porque lo he disfrutado al máximo y, desde hace tres años, trato de disfrutar todavía más, ya que tengo un amigo en la cama de un hospital que, por desgracia no puede disfrutar de nada. Por suerte, estoy seguro de que pronto podrá, así que, desde aquí te mando mucha fuerza, Rifle, y recuerda: GANAREMOS. ¡Dale, Rifle!

Muchas gracias, Pepe. Estamos seguros de que nuestros lectores habrán disfrutado mucho con esta entrevista tan interesante. Te deseamos lo mejor en tus futuros proyectos y mucho ánimo a tu amigo.