Futsal femenino, “camino a la desaparición”


A pesar del enorme auge del fútbol femenino en los últimos años, en el futsal parece no existir el mismo éxito de crecimiento.

Recientemente, Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, se reunió con los clubes españoles de fútbol sala femenino para conocer de primera mano la situación y echar una mano a este bello deporte. Sin embargo, el problema no reside en la falta de comunicación, sino en las cifras económicas.

Clubes descontentos con las ayudas para el crecimiento

El presidente del Ourense CF, Camilo Díaz, declaró estar “profundamente decepcionado al constatar que no existe un proyecto para el fútbol sala femenino desde la RFEF”. Así, la totalidad de los clubes se reparten unos 900 000 € (que no cubren ni siquiera los gastos de kilometraje) y unos 240 000 € (15 000 € por equipo) correspondientes a la seguridad social de las jugadoras, todo ello condicionado a un número mínimo de contratos profesionales, documentos inexistentes en la mayoría de clubes.

Fuente fotográfica: Pobla FM

También presente en la reunión, Juanjo García, presidente del Poio FS, añadió que, mientras cada club de élite de fútbol femenino cobra 100 000 € por el patrocinador de la liga, los de futsal tan solo perciben 5 000 € por equipo, todo esto a pesar de ser campeonas de Europa.

En cuanto a visibilidad del fútbol sala femenino, el presidente de la RFEF ofreció retransmitir un partido de Primera División y otro de Segunda por una plataforma de streaming, oferta muy por debajo de la actual difusión de la Liga Iberdrola (fútbol 11 femenino).

José Luis Sáez, director general del Burela FS (uno de los pocos clubes que cuenta con hasta 8 jugadoras profesionales), afirma que el problema es la Ley del Deporte: “en nuestro caso, pagamos un peaje como deportistas profesionales cuando no disfrutamos de una liga profesional”.

Fuente fotográfica: TeleMadrid

En conclusión, la falta de un proyecto serio en el futsal femenino español conlleva la imposibilidad de hacer frente a la profesionalización de este deporte, lo que provocará que el fútbol 11 termine devorando al fútbol sala, en cuando a la sección femenina se refiere.