[EXCLUSIVA] Entrevista a Pepelu, ex-canterano del Sevilla y del Betis


Fuente fotográfica: @PepeluV27 (Twitter)

José Luis Vidal, más conocido como Pepelu, es uno de tantos jóvenes que pasan por las canteras de grandes equipos nacionales. Nacido en Lebrija (Sevilla), el delandero pasó por las canteras del Sevilla FC y del Real Betis Balompié. Finalmente, terminó debutando con el primer equipo bético, de la mano de Pepe Mel, en un partido de competición europea frente al Olympique de Lyon en la temporada 2013/14.

En esta entrevista, el jugador de 24 años nos cuenta un poco más sobre su vida futbolística.


Hola, Pepelu. Lo primero de todo, queremos agradecerte haber aceptado esta entrevista exclusiva con Sacando de Banda, espacio dedicado a curiosidades de fútbol y futsal.

Para que nuestros lectores puedan conocerte rápidamente, ¿podrías hacernos un breve resumen de tu vida futbolera?

Comencé jugando en el equipo de mi pueblo (Club Atlético Antoniano) como portero, porque mi ídolo era Iker Casillas. En un partido, se lesionó el delantero del equipo y le dije al entrenador que yo jugaba por él. En ese partido, marqué tres goles y, desde entonces, no me he vuelto a poner los guantes.

Jugué un año de delantero y me firmó el Sevilla FC, pero solo duré una temporada. Al siguiente año, volví a jugar en mi pueblo y, en mitad de la temporada, me fichó el Real Betis, donde estuve nueve años. Luego firmé por el Recreativo de Huelva, aunque solo estuve tres meses. El club atravesaba una situación muy complicada y con el tema de los impagos decidí volver a casa. No era una situación agradable por la que estaba pasando. Terminé la temporada con el Antoniano y me acabó fichando el Getafe B.

Luego he jugado en el Atlético Sanluqueño con el que conseguí subir a 2ªB, y ahora estoy en la Tercera División de Islandia, en el KF Fjdabyggd.

En relación a nuestra temática, ¿podrías contarnos alguna anécdota simpática que te haya pasado a lo largo de tu trayectoria en el mundo del fútbol?

Fuente fotográfica: AndaluciaInformacion.es

Cuando me convocaron con el primer equipo del Betis, yo estaba lesionado con un esguince de tobillo. Mi entrenador del Betis DH me llamó y me preguntó cómo estaba mi tobillo y le dije que estaba regular, que me dolía aún, y entonces me dijo: “En 5 minutos te recojo, que tenemos que ir al estadio”. Yo aún no sabía nada de la convocatoria. Pensaba que me llevaba allí para que me viesen los médicos. Cuando me recogió, me volvió a preguntar cómo estaba y le dije lo mismo. Al aparcar en el estadio, me contó toda la verdad. Me dijo que me iban a examinar los doctores y, si estaba bien, iría convocado con el primer equipo. Entonces cogí las muletas y las tiré al fondo del coche mientras le decía: “Ya estoy perfecto, no me duele nada el tobillo”. Los dos nos empezamos a reír.

Cuando los médicos empezaron a examinarme, yo siempre lo miraba porque realmente me dolía mucho, y él solo reía. Al final, me dieron el ‘OK’ y fui convocado. En esos días, me tomaba la medicación cada 4 horas. No podía perderme esa convocatoria. Era una gran oportunidad que no se me podía escapar, era por lo que estaba trabajando desde que comencé a jugar.

Pasaste por los filiales del Betis y del Getafe. ¿Destacarías alguna diferencia en el trato de la cantera?

El Betis era mi casa: conocía a todas las personas del club y era muy querido por ellos. En el Getafe, era empezar de nuevo: ir conociendo a la gente y que ellos me conocieran a mí. Pero en los dos clubes me trataron de 10 e hice muchísimos amigos, que es con lo que me quedo.

¿Tienes algún ritual o alguna manía antes de los partidos?

Siempre me pongo la espinillera y bota derecha primero. También, antes de comenzar la liga, me compro unos calzoncillos que solo utilizo los días de partidos.

Fuente fotográfica: @PepeluV27 (Twitter)

Cuando empezaste, ¿imaginaste que saldrías de España? ¿Por qué decidiste jugar en Islandia?

Siempre me han llamado la atención las ligas extranjeras. Se dio la circunstancia de salir a jugar a Islandia y no me lo pensé. Quería conocer más fútbol, diferente estilos y filosofías. Es una gran experiencia.

¿Cuál ha sido la temporada que más has disfrutado?

Fue durante mi etapa de cadete de segundo año. Ahí fue cuando más disfruté y también fue el año que más títulos ganamos. Creo que ganar títulos tiene mucho que ver con estar en una buena armonia y en un sitio estable. Ese año fue increíble: íbamos a entrenar, a divertinos. Éramos todos felices y eso dio los resultados.

En oposición a la pregunta anterior, ¿recuerdas algún partido en el que sufriste más de lo habitual? ¿Por qué?

Fue la final del Campeonato de Andalucía contra el Sevilla. Yo era un año más chico que todos ellos. Gustavo, el entrenador, decidió subirme de categoría. Ese partido, en la primera parte, íbamos perdiendo 3-0 y parecía imposible remontarlo, pero, en la segunda parte, sacamos la garra y, en el minuto 90, conseguimos empatar e ir a los penaltis. Al final, ganamos. Fue mi primer título con el Betis. Siempre lo recordaré. Nunca hay que dar nada por perdido y ese partido me lo enseñó con hechos.

¿Pensaste alguna vez en jugar al fútbol sala?

Alguna vez he jugado con los amigos y veo mucho fútbol sala. Me decidí por el fútbol y no creo que cambie ya de deporte.

Cuando dejes el mundo del fútbol, ¿a qué te gustaría dedicarte?

Esa etapa aún la veo muy lejana, pero seguramente sea algo relacionado con el fútbol.

Por último, ¿puedes mandar algún mensaje para nuestros lectores y aficionados de fútbol?

Espero que os haya gustado esta entrevista y que sigáis disfrutando de este precioso deporte.

De nuevo, muchas gracias, Pepelu. Te deseamos muchos éxitos en tus futuros proyectos.