[EXCLUSIVA] Entrevista a Juanillo, ex-jugador de Betis Futsal y UMA Antequera


Juan Pérez Lozano, jugador profesional de fútbol sala, nos atiende hoy para ofreceros esta exclusiva entrevista.

Fuente fotográfica: Real Betis Futsal

Casi por accidente, Juanillo llegó al mundo del futsal de la mano de Santaella, equipo del pueblo cordobés. De allí, dio el salto al Real Betis Futsal, donde destacó en la LNFS por su juego de espaldas a la portería rival, ¡todo un pivot de los que enamoran a los entrenadores de la vieja escuela futsalera!

Actualmente, el pivot cordobés juega en Italia, desde donde nos cuenta un poco sobre su trayectoria en el futsal español.


Hola, Juan. Te agradecemos enormemente que nos atiendas para esta entrevista en exclusiva que servirá para seguir ofreciendo contenido pertinente a los lectores y seguidores de Sacando de Banda.

En relación a nuestra temática de curiosidades, ¿cuál es la anécdota que recuerdes con mayor simpatía a lo largo de tu trayectoria en el mundo del fútbol sala?

La anécdota así que recuerde y que, a día de hoy, aún me lo recuerda algún amigo que mantengo desde entonces, es un partido de Copa del Rey estando en el Betis. Mi primer año, tuvimos la suerte de cruzarnos con Inter Movistar. Era recién llegado al Betis y la verdad es que por aquel entonces prestaba poca atención al futsal, siendo sincero. Y justo en la charla previa al comienzo del partido, el míster José Vidal quiso darme alguna que otra indicación. Entonces me dijo: “Juanillo, estate atento sobre todo a Ortiz, que siempre intenta anticiparse y es muy fuerte…” y yo, que estaba algo nervioso, no tuve otra cosa que hacer que preguntar “¿quién es Ortiz, míster?” Imagínate los compañeros todos riéndose y José agarró un mosqueo de locos…
Yo sabía quién era, pero en ese momento quería preguntar qué número era o no sé… ¡¡y salió mal!!

A día de hoy, me lo recuerdan algún que otro c***** con los que mantengo relación.

Muchos jugadores tienen manías y rituales para los partidos. ¿Tú tienes alguna? ¿Cuál? ¿Por qué crees que el futbolista, en general, es tan maniático y supersticioso con esto?

Alguna manía sí que tengo. Pocas, pero sí. Siempre juego con cuatro estampitas de una Virgen y el Cristo De la Vera Cruz debajo de las espinilleras, entro con el pie derecho al campo y, tras santiguarme tres veces, le doy un beso a un tatuaje de mi hija.

Creo que los deportistas buscan sus propias motivaciones, su propia confianza en pequeños detalles para sentirse a gusto antes de competir, ¡de ahí esas manías o rituales…!

Cada vez hay más jóvenes que eligen el futsal antes que el fútbol 11. ¿Por qué elegiste el fútbol sala? ¿Quién te descubrió este maravilloso deporte?

Es cierto. Gracias al trabajo de muchas escuelas y equipos que trabajan la cantera, cada vez hay más chicos y chicas que se declinan por el futsal. Creo que se están dando cuenta de que es más divertido, participan más y, al final, les entretiene más tanto jugando como viéndolo desde fuera.

En mi caso, el futsal sinceramente lo jugaba solo un par de meses en verano. Durante el año jugaba fútbol 11, pero, a raíz de una grave lesión que tuve jugando al fútbol, en la que tuvieron que operarme de corazón tras un golpe, por el bien de mi familia y el mío propio, decidí pasarme al futsal para echar el rato con los amigos… en Santaella, un pueblo pequeño de Córdoba. Ahí empecé. Formamos un buen equipo de amigos y llegamos a 2ªB. Hicimos un buen año, lo que me llevó a firmar por el Real Betis Nazareno. Yo siempre digo que quien me metió las ganas de futsal fue el que por aquel entonces era entrenador, que actualmente ¡es presidente del Santaella: Antonio “Catalán”! Sin él no me hubiera decantado por seguir en el futsal.

La mayoría de los aficionados futsaleros te conocieron con la elástica del Betis Futsal. ¿Cómo fue tu experiencia en el club verdiblanco? ¿Qué rescatarías de esa etapa?

El Betis Futsal fue el primer paso de verdad que di en este deporte. Allí es donde más aprendí en todos los aspectos. Hasta ese momento, conocía el futsal como hobby, y en el Betis ya era mi trabajo, tenía responsabilidades. Te das cuenta de todo lo que se mueve, empiezas a notar la repercusión en la gente de tu alrededor y disfrutas de lo que de verdad es formar parte de un club profesional. Del Betis me llevo amigos, que aún los mantengo, y algunos se han convertido en personas importantes en mi vida como Wallace o Negro (Antonio), y muchos, muchos momentos inolvidables con personas increíbles. Sería imposible mencionarlos a todos y, sobre todo, estoy seguro de que jamás encontraré una afición como la del Betis. ¡Son increíbles!

Fuente fotográfica: Real Betis Futsal

Además, también jugaste en UMA Antequera. Sin embargo, muchos aficionados te perdieron la pista al salir del club malagueño. ¿Por qué decidiste cambiar de aires? ¿Estás contento con el cambio?

Tras acabar la temporada con UMA, tenía que tomar una decisión importante en mi vida: o me dedicaba a mi pasión y al futsal, o tenía que trabajar como cualquier persona para sacar a mi familia adelante. Decidí seguir con mi pasión, pero eso conllevaba salir de España. Aquí, en Italia, los sueldos que me ofrecían sí eran compatibles para mantener a mi familia y poder dedicarme solo al futsal. En España era difícil…

Creo que el cambio me ayudó mucho a madurar como persona, como hombre. Es duro estar solo, lejos de tu mujer, de tu hija, de tu familia… pero te hace fuerte, ¡te hace superarte en muchos aspectos!

El cambio de país supone un gran paso en la trayectoria de un jugador profesional. Cuéntanos cómo fue tu salto al futsal italiano.

Yo llegué a Italia con la ayuda de Wallace, que ya estaba aquí hacía un mes. Necesitaban alguien arriba, alguien para intentar crear peligro y me lo propusieron. La verdad es que, sin saber que Wallace estaba aquí, yo jamás habría dado el paso, pero al final salió todo bien. El idioma, te vas adaptando y, aparte, ese año estábamos cuatro españoles en el equipo, por lo que ¡era todo más fácil! Las negociaciones aquí son un poco, tu sabes… mucho de palabra [risas], y no puedes fiarte, pero bueno esperemos que salgan bien.

En tu trayectoria, has destacado por ser un referente en el ataque de tus equipos. ¿Cuál crees que es la cualidad más importante para ser un gran goleador en futsal? ¿Cuál es la mayor diferencia que encuentras con respecto al fútbol 11?

No sé exactamente cuál es la cualidad. Sinceramente, creo que es de todo un poco. Para ser goleador y hacer goles, tienen que unirse varios factores: la confianza en uno mismo, sentirse importante en el equipo, la ayuda de los compañeros y ¡algo de suerte para que la pelota entre!

La diferencia con el fútbol 11 es sin duda el número de oportunidades a lo largo del partido. En el futsal, hay muchos más lanzamientos, jugadas peligrosas… Sin duda, es el gran aliciente.

Fuente fotográfica: UMA Antequera

¿Qué jugador, entrenador o directivo con el que hayas coincidido destacarías? ¿Por qué?

Como jugador, el señor Tete, no tengo ninguna duda. Más que nada porque, cuando jugábamos en contra, yo era el primero que lo menospreciaba por su edad, su ritmo… Después, tuve la gran suerte de compartir vestuario con él y ¡madre mía! Cada entrenamiento, cada pelota que pasaba por él, te enseñaba algo… Era capaz de decirte lo que tenías que hacer, dónde tenías que tirar el desmarque, con la pelota en los pies y la presión del rival. Era increíble. Y como persona y capitán, un 10.

De entrenadores creo que, en lo estrictamente técnico-táctico, todo lo que sé, o la gran mayoría, se lo debo a José Vidal. Sus entrenamientos, la forma de preparar los partidos y estudiar al rival ¡¡eran un espectáculo!! También me sorprendió mucho Moli. Es como un padre para todos los chicos de la UMA. Tiene unos valores que escasean en el deporte. Para él, lo importante no es ganar, ni vale ganar de cualquier modo, y ¡eso es digno de admirar! Por último, tengo que destacar a mi primer entrenador y directivo en esto del futsal: Antonio “Catalán”. Sin él, yo no estaría donde estoy. A día de hoy, nos une una gran amistad y sigue ayudando a cientos de niños y jóvenes en esto del fútbol.

Y también decir, por qué no, que no todo es maravilloso. También hay personas que te marcan negativamente y me gustaría mencionarlo. Personal como el directivo del Real Betis, Pablo Vilches, no ayudan a nada en un club, sea de futsal o fútbol 11… Por lo malo, ¡también siempre marcará mi carrera!

No es que queramos retirarte de las pistas de futsal, pero, ¿has pensado qué vas a hacer cuando te retires? ¿Tienes alguna pasión más allá del fútbol sala?

La verdad es que aún espero que me queden unos años. Intento cuidarme lo máximo posible, pero está claro que esto del futsal es solo el presente. Para el futuro, me gustaría seguir vinculado al mundo del deporte. Me apasiona el mundo fitness, temas de gimnasio, preparación y demás. Me gustaría acabar y poder dedicarme a este tipo de temas. En mi actual equipo, ¡soy un poco el punto de mira para risas y demás por el tema del gimnasio! [risas]

Por último, ¿qué mensaje mandarías a nuestros lectores y aficionados del fútbol sala?

Nada en especial. Simplemente agradeceros a vosotros, en primer lugar, el trabajo que hacéis por el futsal, la repercusión que dáis no tanto a jugadores de un nivel alto, sino a jugadores como yo que también vivimos de esto y no tenemos esa repercusión de otros ¡¡que son verdaderos cracks!! Muchas gracias por la entrevista y espero que sigáis creciendo. Un abrazo fuerte desde Italia.

Nosotros también lo esperamos, Juan. Muchas gracias por tu tiempo y tu simpatía. Te deseamos todo lo mejor, tanto en lo profesional como en lo personal. Un abrazo.